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DEL GOBIERNO JUDICIAL

Posted on : 25-03-2010 | By : av | In : General

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Hoy seguimos trazando unas líneas generales de la LOPJ, en concreto, hablaremos someramente del gobierno judicial.

Básicamente la regulación está en el Libro II de la LOPJ y en el Reglamento 1/1986, de 22 de abril, de Organización y Funcionamiento del Consejo General del Poder Judicial. El reglamento, salvo las funciones de las comisiones que se fijan por él y no por la LOPJ, en mi opinión no hay que estudiarlo a fondo. A la hora de estudiar el Gobierno Judicial tened cuidado de no confundir que determinados órganos tienen competencias jurisdiccionales y gubernativas a la vez. Ese es quizá el punto más complicado. El resto es sólo memorizar. En mi opinión, creo que ir elaborando un resumen en el que se diferencien las competencias gubernativas de las jurisdiccionales de cada órgano (y de los requisitos que se piden para acceder a los mismos), a la vez que se estudia la materia, es básico.

Y aunque no es objeto de examen, para situaros en la ratio legis del Libro II de la LOPJ, os comentaré brevemente la historia del CGPJ.
La creación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) como órgano de gobierno del mismo responde exactamente a la voluntad del constituyente de 1978, que expresamente lo institucionaliza y lo define como tal en el artículo 122 de la Constitución española. Este mismo precepto constitucional establece los criterios básicos sobre la composición del CGPJ al disponer que “estará integrado por el Presidente del Tribunal Supremo, que lo presidirá, y por veinte miembros, nombrados por el Rey por un período de cinco años. De éstos, doce entre Jueces y Magistrados de todas las categorías judiciales, en los términos que establezca la ley orgánica; cuatro a propuesta del Congreso de los Diputados, y cuatro a propuesta del Senado, elegidos en ambos casos por mayoría de tres quintos de sus miembros, entre abogados y otros juristas, todos ellos de reconocida competencia y con más de quince años de ejercicio en su profesión”. Asimismo, según el propio artículo 122 de la Constitución, “la ley orgánica establecerá su estatuto y régimen de incompatibilidades de sus miembros y sus funciones, en particular, en materia de nombramientos, ascensos, inspección y régimen disciplinario”.
Según lo establecido en el propio artículo 122 del Texto Fundamental, el desarrollo normativo de estas particulares previsiones constitucionales debería producirse a través de la Ley Orgánica del Poder Judicial a la que en el mismo se alude, norma que parece la más idónea para regular el órgano de gobierno del Poder Judicial. Sin embargo, se dictó primero la Ley Orgánica 1/1980, de 10 de enero, del Consejo General del Poder Judicial, cuya temprana promulgación se debió a la necesaria puesta en funcionamiento del Tribunal Constitucional ya que, de acuerdo con el artículo 159.1 de la Constitución, dos de los miembros de éste debían ser propuestos por aquél. Con posterioridad, se aprobaría la Ley Organica 6/1985, de 1 de julio, del Poder Judicial (LOPJ), donde, efectivamente, se regula de forma definitiva el CGPJ, al que se dedica todo el Título II del Libro II, derogándose consiguientemente la anterior Ley Orgánica 1/1980, de 10 de enero. La LOPJ ha experimentado, a su vez, algunas reformas parciales ulteriores a través de Leyes Orgánicas que, en algunos casos, se dedicaron expresamente a ello y, en otros, le afectaron por razón de la materia (Jurisdicción Militar, Tribunal del Jurado, etc…).
El CGPJ no sólo se rige por la Constitución y por la LOPJ, sino, además, por su propio reglamento interno -Reglamento 1/1986, de 22 de abril, de Organización y Funcionamiento del Consejo General del Poder Judicial-, cuya aprobación corresponde al CGPJ de acuerdo con la competencia que le viene atribuida desde el artículo 110.1 LOPJ.
La creación del CGPJ constituyó en su día una auténtica innovación del constituyente español de 1978 (que siguió en este aspecto los modelos que ofrecían las instituciones análogas de Francia, Italia y Portugal), ya que, en un sentido estricto, no es posible hallar ningún antecedente directo en nuestra historia constitucional de un órgano de gobierno autónomo del Poder Judicial y garante de la independencia de éste.
Han existido, no obstante, algunas instituciones singulares que, de alguna manera, podrían considerarse precedentes remotos del actual CGPJ. Entre éstas merecerían ser citadas la Junta Central o Suprema, creada por Decreto de 6 de diciembre de 1849, la Junta Organizadora del Poder Judicial, establecida mediante Real Decreto de 20 de octubre de 1923 y, sobre todo, el Consejo Judicial. Este último organismo fue instituido por Real Decreto de 18 de mayo de 1917, disposición que, sin embargo, sería prontamente derogada mediante Real Decreto de 18 de julio del mismo año, sin que la institución llegara realmente a entrar en funcionamiento; por Real Decreto de 21 de junio de 1926 vuelve a restablecerse, hasta su nueva desaparición en virtud de Decreto de 19 de mayo de 1931; finalmente, la Ley de 20 de diciembre de 1952 procedería al establecimiento de un nuevo Consejo Judicial, que perviviría hasta la implantación del régimen constitucional democrático.
Debe reiterarse, sin embargo, que ninguno de estos órganos a los que se ha hecho referencia constituyen propiamente antecedentes históricos directos del actual CGPJ, aunque algunos de ellos, en determinados momentos y circunstancias, reflejaron serios intentos de institucionalización, al menos parcial, de un órgano de gobierno autónomo del Poder Judicial y garante de la independencia de éste que, sin embargo, no llegaron nunca a desarrollarse por completo. En realidad, la existencia de un órgano de estas características únicamente es posible en el marco de un régimen constitucional democrático -fundado en la separación de poderes y en la tutela efectiva de los derechos fundamentales y libertades públicas- y, por tanto, sólo ha podido llevarse a término plenamente a partir de la entrada en vigor de la vigente Constitución española con la creación del actual CGPJ.

ORGANIZACIÓN DE LA JURISDICCIÓN

Posted on : 18-03-2010 | By : av | In : General

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Tal y como indiqué en la última entrada del blog, a lo largo de las cuatro siguientes semanas iré dando unas indicaciones generales sobre el estudio de la LOPJ. Aplicando el viejo principio de “divide y vencerás” (o la técnica de Jack “el destripador”: vayamos por partes…) creo que se puede estudiar a fondo (y dominar) la LOPJ en un mes.
En este sentido siempre recomiendo dividir la LOPJ en cuatro partes englobando cada una de ellas una materia común. Esas partes son las que ya indiqué la semana pasada.
Vayamos hoy por la primera: ¿Cómo se organiza la jurisdicción? Para estudiar esta cuestión os recomiendo lo siguiente:
a) Creo que es bueno que diferenciéis claramente la organización (estructura territorial) de la competencia. Cuando controléis los tipos de órganos judiciales que hay, entrad a estudiar la competencia de cada orden judicial.

b) Estudiad conjuntamente el Título Preliminar de la LOPJ y el Título VI de la CE. Aunque ya hayamos estudiado la CE, creo que es muy recomendable estudiar como ya he dicho el título VI CE junto con el Título Preliminar de la LOPJ. La materia se complementa muy bien, se refuerzan conceptos y se relacionan temas. Pensad que el examen no estará dividido por bloques. Las preguntas serán de todos los temas y no seguirán el orden propio del temario. Tampoco estaría mal añadir el Título IX de la CE.

c) Estudiad a fondo el Libro I de la LOPJ. Para ello tened a mano el guión del mismo ( es decir, los epígrafes). Id estudiando el articulado del Libro I sabiendo en que parte estáis en cada momento. Mi criterio es: primero me estudio cómo se estructura el poder judicial (clases de órdenes jurisdiccionales, qué es un partido judicial, qué tipo de órganos hay en un partido judicial, órganos judiciales nacionales…) y luego entro a estudiar los asuntos que conoce cada órgano judicial. Es decir, una vez que sé cuántos tipos de órganos hay y dónde están, me estudio la competencia de cada uno (lo que conoce). A este fin, es muy recomendable (sino imprescindible) que estudiéis también la distribución de competencias en la LECv, LECrm, LPL y LJCA.

d) Cuando estudiéis el Título II, ojead la Ley de Demarcación y Planta Judicial.

e) En el Título II diferenciad los conceptos de jurisdicción y competencia; tampoco confundáis conflicto de competencia con cuestión de competencia.

f) Lo regulado en el Libro II Título III LOPJ se relaciona directamente con lo regulado en el Libro I. Creo que es bueno estudiarlo conjuntamente.

Un saludo.

SOBRE LA LOPJ

Posted on : 11-03-2010 | By : av | In : General

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Muchas veces, para poder estudiar es necesario comprender qué es lo que estamos estudiando, la “ratio legis” de la norma. Son cuestiones que no van a entrar en el examen pero conocer de qué estamos “hablando” facilita el estudio.

Si nos preguntamos qué es la LOPJ, someramente todos pensamos en que es la ley que regula el Poder Judicial. Pero, ¿qué significa exactamente? ¿qué es lo que hay que regular? Esas mismas preguntas se formuló el legislador a la hora de constituir el Poder Judicial y son esas preguntas las que nos tenemos que formular nosotros a la hora de estudiar la LOPJ.

Básicamente son cuatro:

1. Cómo se organiza la jurisdicción.
2. Cómo se gobierna la jurisdicción
3. Cómo opera la jurisdicción (régimen jurídico de su actuación)
4. Quienes integran la jurisdicción

Así pues, creo que cuando estudiemos la LOPJ tenemos que hacerlo desde el punto de vista de lo que se regula y tratando de razonar las respuestas legislativas. Siempre se dice que estudiar Derecho es memorizar. Yo digo que sí, que hay que memorizar, pero para poder memorizar tantos datos (pensad que en las oposiciones de Justicia hay que estudiar unos 10.000 artículos) hay que sistematizarlos y razonarlos. Todo tiene una razón de ser que es la que facilita el estudio y la memorización. Si no lo hacemos así, es como estudiar las páginas amarillas de Madrid. Hoy me acuerdo, pero mañana no. Hay que razonar para que todo lo estudiado permanezca. Y además, el hecho de saber la lógica de las leyes facilita mucho las respuestas de un examen tipo test. Siempre va haber alguna pregunta que no sabemos exactamente la contestación válida. Pero intuimos la opción correcta. Pero en el fondo no es intuición, es lógica. Bueno, y riesgo. No hay que dejarlo todo a la lógica. Hay que estudiar

A lo largo de las siguientes semanas iré desarrollando (ley en mano) las respuestas a esas cuatro preguntas. Preguntas que, repito, se formuló no el constituyente de 1978 ni el legislador de 1985, sino toda la doctrina jurídica y política desde el siglo XIX. Nuestra actual LOPJ es heredera directa de la Ley Provisional sobre Organización del Poder Judicial de 18 de Septiembre de 1870. Ley que a pesar de ser provisional estuvo vigente más de 100 años. Como veis, la paciencia y la lentitud no es cosa nueva en Justicia: una ley provisional que estuvo vigente más de 100 años, una LEC de 1881 aún vigente en muchos aspectos, la LECr también del siglo XIX… Así que con estos antecedentes el hecho de que un proceso selectivo en Justicia dure cerca o más de 2 años desde la convocatoria es rapidez. Como veis la paciencia es una virtud que se adquiere en la Admón. de Justicia. Y vosotros como opositores ya sois de la casa. Por tanto tenéis que ser pacientes: pacientes en el estudio, pacientes esperando la convocatoria, pacientes en los exámenes (los nuevos opositores seguro no sabéis que antes de empezar el examen hay que estar en el aula sentadito y esperar una hora)…

Saludos.

PARTICULARIDADES DE GESTIÓN PROCESAL Y ADMINISTRATIVA

Posted on : 04-03-2010 | By : av | In : General

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El problema especial que presenta Gestión es el segundo examen. Hay que desarrollar dos temas de tres sacados a suertes por el tribunal. Por ello desde el primer día de la oposición hay que ir elaborando los temas para su desarrollo. Todos los que se preparen para gestión, compaginen o no, deberán hacer dos tipos de estudio: uno muy minucioso de las leyes para superar el primer y tercer examen y otro consistente en preparar los temas para desarrollar. El primer tipo de estudio garantiza el aprobado en tramitación y en auxilio. El segundo tipo de estudio es específico sólo de gestión y facilita el aprobado de tramitación y auxilio.

Según mi criterio, es muy fácil compaginar Tramitación y Gestión. Preparando exhaustivamente el temario de Tramitación mediante los temas de opositas y el estudio detallado de las leyes, junto con las unidades didácticas de los supuestos prácticos de ambas oposiciones, y desarrollando desde el primer día los temas a desarrollar junto con la prueba de word, se tienen muchas posibilidades de éxito. Para quienes compaginen estas dos oposiciones deben tener en cuenta las dos especialidades de cada una: en Tramitación la prueba de word y en Gestión el desarrollo de los temas. Y si además se profundiza en los temas de ejecución o con componente ejecutivo hay garantías reales de aprobar Auxilio.

Como ya he comentado en otras ocasiones, Tramitación es la clave para compaginar. Preparando Tramitación exhaustivamente y desarrollando los temas de gestión desde el primer día, se pueden aprobar las tres.

No obstante como la idea de compaginar añade un plus de tensión, todos aquellos que preparan gestión pueden “olvidarse” de la compaginación y centrarse en el estudio de su oposición y dedicar un tiempo a word. Recordad el aforismo latino a maiori ad minus. Si llevan bien Gestión pueden aprobar las tres sin necesidad de hacer “cábalas” con los temas. Digamos que serán los opositores de Auxilio y Tramitación los que necesitarán un plan para poder compaginar. El único plan que ha de hacer el opositor de Gestión para compaginar es dedicar un tiempo a la ofimática.

Respecto a los resúmenes para el segundo examen de gestión, la duda siempre es la misma: ¿de qué extensión los hago? La respuesta es fácil: hay que plasmar por escrito todo lo importante en un plazo de dos horas por tema. Y lo importante no es la extensión, si no el contenido. Y la redacción habrá de ser clara y concisa.